La respuesta directa: El estrés es un conjunto de respuestas fisiológicas, cognitivas, emocionales y conductuales que nos preparan para enfrentar situaciones de tensión. Puede ser positivo (eustrés) o negativo (distrés). Manejarlo es posible con técnicas como la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva, el Mindfulness y la relajación autógena.
El estrés es una parte inevitable de la vida, pero saber cómo reconocerlo y manejarlo puede marcar la diferencia en nuestra salud física y mental. En este artículo, exploraremos qué es el estrés, sus efectos en el cuerpo y la mente, así como técnicas efectivas para su manejo.
El estrés es un conjunto de respuestas fisiológicas, cognitivas, emocionales y conductuales que nos preparan para enfrentar situaciones de tensión.
Ejemplo cotidiano: Imaginemos a Juan, un estudiante universitario que está preparándose para sus exámenes finales. Su corazón late más rápido, su respiración se acelera y se siente nervioso. Estas son respuestas comunes al estrés.
Sentirse emocionado ante un desafío nuevo. Es energizante y motivador, nos impulsa a crecer y superarnos.
Se manifiesta como cansancio, irritabilidad y problemas de salud. Por ejemplo, María experimenta estrés negativo debido a su carga de trabajo abrumadora, lo que le provoca dolores de cabeza y dificultades para dormir.
El estrés progresa a través de tres fases:
El cuerpo libera hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina, preparándose para la acción. Es la respuesta de «lucha o huida».
El cuerpo intenta adaptarse al estrés continuo. Puede experimentar fatiga y otros síntomas si la situación se prolonga.
El cuerpo agota sus recursos y pueden aparecer enfermedades físicas y mentales si no se gestiona adecuadamente.
La Teoría Transaccional del Estrés de Lazarus y Folkman sugiere que el estrés psicológico es una relación entre el individuo y su entorno. Esta relación se divide en dos fases:
La terapia psicológica puede ofrecer un espacio seguro y de apoyo donde los individuos puedan explorar y fortalecer sus recursos internos para enfrentar el estrés de una manera más saludable.
Existen varias técnicas efectivas para manejar el estrés. A continuación, te explicamos las principales:
El mindfulness es una práctica que implica enfocarse intencionalmente en el momento presente sin juzgar. Una forma simple de practicarlo es la meditación de atención plena.
Ejemplo: Juan practica mindfulness al dedicar unos minutos cada día para sentarse en silencio, prestar atención a su respiración y dejar pasar los pensamientos sin juzgarlos.
La respiración diafragmática, también conocida como respiración abdominal, es una técnica efectiva para reducir el estrés y promover la relajación.
Esta técnica implica tensar y relajar diferentes grupos musculares para reducir la tensión física y el estrés.
La relajación autógena es una técnica que implica repetir frases relajantes para inducir un estado de calma y relajación.
A continuación te dejo un video de 10 minutos de meditación mindfulness, para que lo puedas conocer y practicar:
El estrés puede ser abrumador, pero con las estrategias adecuadas, podemos aprender a manejarlo de manera efectiva y vivir vidas más saludables y felices.
Al reconocer los signos del estrés, buscar apoyo psicológico cuando sea necesario y practicar el autocuidado, podemos enfrentar los desafíos de la vida con resiliencia y fortaleza.
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Escrito el día 07/02/2024 por Psic. Aldo García